Rusia realizó un ataque a su vecino país, Ucrania y comenzó un conflicto armado que a pesar de los esfuerzos internacionales, no se pudo evitar.
Según detalla la Agencia AP, el presidente Vladimir Putin hizo a un lado las condenas y sanciones internacionales y advirtió a otros países que cualquier intento de interferir tendría “consecuencias que nunca se han visto”.
Desde Ucrania afirman que al menos 40 personas han muerto hasta ahora en lo que llamó una «guerra a gran escala» que tiene como objetivo al país desde el este, norte y sur.
Los guardias fronterizos ucranianos publicaron imágenes de lo que dijeron eran vehículos militares rusos moviéndose, y se escucharon grandes explosiones en la capital, Kiev, Kharkiv en el este y Odesa en el oeste. Mientras el ejército ruso afirmaba haber eliminado todas las defensas aéreas de Ucrania en cuestión de horas, los ucranianos huyeron de algunas ciudades y las autoridades europeas declararon el espacio aéreo ucraniano como una zona de conflicto activa.
El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy, cortó las relaciones diplomáticas con Moscú y declaró la ley marcial, diciendo que Rusia ha atacado la infraestructura militar de Ucrania. Se instó a los ucranianos que durante mucho tiempo se habían preparado para la perspectiva de un ataque a quedarse en casa y no entrar en pánico, incluso cuando las autoridades ucranianas informaron de bombardeos de artillería y ataques aéreos contra objetivos en todo el país.






















