Fue un 21 de Octubre de 1988, y fue tapa de Clarín al día siguiente. Mucho antes de que la grieta comenzara y con el gobierno radical de Alfonsin sin dar pasos firmes en la economía.
Un hecho que podría denominarse, insólito. Hay quienes dijeron que la muerte rondó esa tarde por Buenos Aires.
La cronica policial relata que esa tarde de incipiente calor, un caniche se cayó de un piso 13 y en su derrotero hacia el suelo, impactó en la cabeza de una mujer, quien pereció a los minutos por el fuerte golpe. La mujer y el caniche yacían en la vereda cuando la fatalidad continuó su camino y arrastró a otra mujer. En este caso, una testigo casual del hecho que motivada por la sorpresa y la curiosidad cruzó la calle al ver lamentable episodio. Un colectivo la arrolló y la mató al instante.
La fatalidad no se dio por satisfecha y se llevó a otro hombre. Un testigo de la vertiginosa situación, pereció en el instante a causa de un paro cardíaco.
Toda la situación se desarrolló en minutos, como un viento que arrastra más hojas, la muerte arrastró a tres vidas.
























