La causa por los graves incidentes ocurridos el 30 de noviembre durante la final entre Deportivo Madryn y Estudiantes de Río Cuarto avanzó este lunes con siete allanamientos simultáneos autorizados por la jueza Carla Yamila Flores.
Los procedimientos, realizados a primera hora por la División Policial de Investigaciones (DPI), tuvieron como objetivo recolectar evidencia relacionada con las agresiones al personal policial, los daños provocados en el estadio y el robo de indumentaria deportiva ocurrido en el campo de juego.
La investigación se encuadra en los delitos de atentado a la autoridad y daño agravado en evento deportivo, figuras penales que contemplan penas para hechos de violencia que afectan a fuerzas de seguridad o generan perjuicios en espectáculos públicos.
Según informó la Fiscalía, la identificación de los sospechosos fue posible gracias al análisis de videos, transmisiones oficiales, publicaciones en redes sociales y los testimonios del personal policial que intervino en el operativo.
El episodio se desató cuando un grupo de simpatizantes derribó el alambrado e intentó ingresar a la cancha. Durante más de diez minutos, los policías fueron atacados con piedras, botellas, ladrillos y otros objetos contundentes, dejando un efectivo herido y equipamiento destruido. En paralelo, otro grupo logró entrar al campo y sustrajo prendas deportivas a los jugadores.
En los allanamientos se secuestraron ropa presuntamente utilizada durante los disturbios, teléfonos celulares y otros elementos clave para la investigación. “Estas medidas son necesarias para proteger la evidencia y recuperar objetos que pudieron haber sido utilizados durante los ataques”, explicó la procuradora fiscal Melina Leiva, quien conduce la causa.
En los próximos días se prevé la audiencia de apertura de investigación para los sospechosos identificados.
























