Ricardo Javier Agustín Antimán, de 35 años, fue condenado a prisión efectiva luego de admitir que incumplió en dos oportunidades una orden judicial que le prohibía acercarse al domicilio de su expareja.
Los episodios ocurrieron durante septiembre y tuvieron como escenario la vivienda de la mujer, en la localidad de Esquel. La medida, dictada por el Juzgado de Familia N° 1, establecía que Antimán debía mantenerse a una distancia mínima de 200 metros.
El primer incumplimiento ocurrió durante la tarde del 20 de septiembre, cuando la Policía lo encontró y detuvo en la puerta del domicilio. Cinco días después se produjo el segundo episodio: el hombre ingresó a la propiedad mientras la mujer no estaba. Una testigo advirtió la situación y dio aviso a los efectivos, que llegaron al lugar y lo encontraron dentro de la vivienda.
El caso fue resuelto mediante un juicio abreviado, procedimiento en el que el acusado reconoce los hechos y acepta la condena. La procuradora de fiscalía Cecilia Bagnato y la funcionaria Gabriela Balbuena acordaron con la defensa una pena de prisión efectiva, que luego fue ratificada por el juez penal interviniente tras verificar las pruebas y constatar que la aceptación de Antimán había sido voluntaria.
El magistrado también tuvo en cuenta la situación de salud del condenado y señaló que su necesidad de tratamiento médico será considerada al momento de determinar dónde cumplirá la sanción. Esto podría contemplar una eventual derivación a un centro asistencial o de rehabilitación.
En los próximos días se realizará una nueva audiencia de ejecución penal para revocar formalmente su libertad condicional y unificar el tiempo que aún debe cumplir de una condena anterior con la nueva sanción.































