El proyecto es impulsado por el productor Julio Cittadini de Trelew, quien busca instalar esta carne como una alternativa no tradicional, económica y con potencial para generar empleo en la región.
Según explicó el propio productor, la respuesta del público superó las expectativas iniciales. En apenas un día y medio, la mercadería destinada a la degustación y primeras ventas prácticamente se agotó. El precio de la carne de burro se encuentra en un costo mucho mas bajo que cortes tradicionales de vaca.
La iniciativa fue apoyada por el intendente del PRO, Gerardo Merino, en una ciudad muy golpeada por la desocupación, y una crisis social galopante.
A los cuestionamientos sanitarios, el productor carnico sostuvo «Tenemos garantía de que cumple con los estándares del Código Alimentario Argentino”.
La novedad del corte de carne de burro sucitó burlas y se convirtió en un ícono de la época mileista, donde miles de personas hundidas en la crisis económica, no pueden acceder a un corte de carne de vaca.
