La situación laboral en la distribuidora Quilmes de Comodoro Rivadavia sumó este viernes tres nuevas desvinculaciones y profundizó el conflicto entre la empresa y los trabajadores. Desde el Sindicato Único de Trabajadores de la Industria de Aguas Gaseosas (SUTIAGA) denunciaron que los despidos fueron realizados sin causa y reclamaron la reincorporación del personal.
Con estas tres nuevas bajas, el sindicato sostiene que ya son más de diez los trabajadores despedidos en el marco de la situación que atraviesa la empresa.
Según detalló el secretario general de SUTIAGA, Cristian Bahamonde, dos de los empleados desvinculados tenían nueve años de antigüedad, mientras que el tercero llevaba un año trabajando en la firma.
El gremio también puso el foco en la situación de uno de los trabajadores, quien había sido reconocido durante el mes pasado como el mejor repositor de la Patagonia y que ahora quedó incluido entre los despedidos.
Ante las nuevas desvinculaciones, SUTIAGA dispuso una retención de servicios y reclama que la empresa revierta las medidas. Las actuaciones relacionadas con los despidos fueron llevadas ante la Secretaría de Trabajo, mientras que también se realizó una constatación mediante escribano.
Otro de los planteos del sindicato está relacionado con la representación gremial de los empleados. Bahamonde cuestionó que algunos trabajadores hayan sido desafiliados de SUTIAGA para incorporarse a un sindicato de Neuquén, situación que, según sostuvo, dejó a esos empleados sin representación de la organización que tiene jurisdicción en Comodoro Rivadavia.
El conflicto se mantiene abierto mientras el gremio espera una respuesta de la empresa que permita avanzar con la reincorporación de los trabajadores despedidos. Desde SUTIAGA anticiparon que continuarán con la medida de fuerza mientras no haya una solución al reclamo.































