La posible llegada de Uber y Didi a Puerto Madryn volvió a poner en escena un conflicto que suele repetirse cada vez que estas plataformas intentan instalarse en una nueva ciudad: por un lado, el avance hacia una mayor apertura para los servicios digitales; por el otro, la resistencia de los taxistas y remiseros, que buscan impedir que comiencen a operar.
Según publica el medio Jornada, el Concejo Deliberante tendría encaminado un acuerdo para derogar la ordenanza que actualmente prohíbe las aplicaciones de transporte. La intención sería aprobar la modificación en la próxima sesión, aunque el sector de taxis ya anticipó que no se quedará de brazos cruzados frente a esa posibilidad.
La Asociación de Propietarios de Taxis, además, llevó el reclamo al ámbito nacional. El ENACOM asignó un número de trámite al pedido presentado por el sector para intentar bloquear el funcionamiento de plataformas como Uber y DIDI en Puerto Madryn, por lo que la presentación ya cuenta con una instancia administrativa formal.
Los taxistas también buscaron respaldo político provincial y enviaron notas al gobernador de Chubut para solicitar que acompañe el planteo. La intención de la asociación es que el reclamo exceda el ámbito de Puerto Madryn y alcance a toda la provincia.
Mientras tanto, el sector trabaja sobre la normativa municipal vigente y prepara modificaciones a la Ordenanza 10.481. Entre los cambios que pretende incorporar aparece una reducción de los módulos utilizados para calcular las sanciones, ya que consideran que las multas actuales pueden alcanzar valores superiores al precio de los propios vehículos.
También proponen sumar una sanción que contemple 30 días de retención del carnet de conducir, con un esquema acumulativo para los casos de reincidencia.
El posible cambio de escenario en el Concejo Deliberante generó una advertencia concreta por parte de los propietarios de taxis: si finalmente se habilitan o regulan las aplicaciones, analizarán recurrir a la Justicia para intentar frenar la medida.
De esta manera, la eventual derogación de la prohibición podría abrir en Puerto Madryn una disputa ya conocida en otras ciudades: las aplicaciones buscan ingresar al mercado mientras taxis y remises cuestionan su desembarco y reclaman que se mantengan las reglas que regulan al transporte tradicional.
