El excombatiente de Malvinas Edgardo Esteban cuestionó los anuncios realizados por Javier Milei sobre las Islas Malvinas y sostuvo que las medidas llegan tarde frente al avance del proyecto petrolero Sea Lion. Para el excombatiente, el Gobierno debería haber utilizado antes las herramientas legales existentes y recuperar el respaldo de los países de la región para fortalecer el reclamo argentino.
Esteban señaló en el medio Noticias Argentinas, que las empresas involucradas en el desarrollo petrolero llevan meses trabajando en la zona y advirtió sobre el ritmo que podría alcanzar la explotación. En ese sentido, sostuvo que la respuesta del Gobierno argentino se produjo cuando el proyecto ya se encuentra avanzado y recordó que existe desde 2011 la Ley 26.659, conocida como Ley Pino Solanas, que establece sanciones para actividades hidrocarburíferas vinculadas con las Islas Malvinas sin autorización argentina.
El excombatiente también expresó preocupación por las consecuencias ambientales que podría generar una eventual falla durante las operaciones en el Atlántico Sur. Mencionó la perforación de varios pozos y advirtió que un incidente podría provocar contaminación con impacto sobre las costas patagónicas.
Otro de los cuestionamientos de Esteban estuvo dirigido a la relación del Gobierno argentino con Israel. Señaló que Milei viajó en varias oportunidades a ese país sin mantener, según afirmó, una reunión con el primer ministro Benjamín Netanyahu, mientras una empresa israelí como Navitas Petroleum posee la mayor participación en Sea Lion.
También marcó un cambio en el discurso presidencial sobre la cuestión Malvinas. Según Esteban, Milei había hecho referencia anteriormente a la autodeterminación de los habitantes de las islas, mientras que en su último discurso planteó que Argentina y el Reino Unido deben sentarse a dialogar para resolver la disputa.
Para el excombatiente, el momento elegido para profundizar el reclamo también tiene un componente político. Consideró que se trata de un año electoral y que Malvinas constituye una cuestión de identidad y pertenencia que atraviesa a la sociedad argentina. Por eso, interpretó que los anuncios podrían responder más a una estrategia política que a una decisión concreta de avanzar contra las empresas petroleras y recuperar las islas.
Esteban también cuestionó la política exterior del Gobierno y sostuvo que Argentina perdió vínculos con países de la región que históricamente respaldaron el reclamo por Malvinas. En particular, reclamó recomponer las relaciones con Brasil y Uruguay y cuestionó el vínculo comercial que otros países mantienen actualmente con el archipiélago.
En ese marco, mencionó el abastecimiento de las islas desde Uruguay y la apertura de una ruta marítima comercial entre Punta Arenas y Malvinas, destinada al traslado de alimentos, herramientas, provisiones y repuestos para las actividades petroleras. También cuestionó decisiones del Gobierno argentino vinculadas con radares, bases y organismos relacionados con la cuestión Malvinas.
Para Esteban, el reclamo debería convertirse en una política de Estado y apoyarse principalmente en la diplomacia y la construcción de alianzas internacionales. Consideró necesario recuperar el respaldo regional, fortalecer la posición argentina en Naciones Unidas y utilizar sanciones firmes como parte de una estrategia más amplia que obligue al Reino Unido a sentarse a negociar.
“Es hora de volver a empezar. Es un camino muy largo”, sostuvo el excombatiente, quien planteó que el objetivo final debe ser generar las condiciones para retomar el diálogo sobre la soberanía de las islas.































