La Cámara de Diputados tratará este miércoles una iniciativa que propone modificar el huso horario oficial de la Argentina, estableciéndolo en GMT -04, lo que implicaría atrasar una hora el reloj en todo el país.
El proyecto, impulsado por el diputado mendocino Julio Cobos, busca alinear el horario nacional con la luz solar y contribuir a un menor consumo de energía eléctrica artificial. Según explicó, el objetivo es corregir el “desfasaje histórico” generado por la hora oficial vigente (GMT -03) desde 1969, que no coincide con el huso que geográficamente corresponde al territorio argentino.
“Este desajuste provoca inconvenientes y gastos adicionales”, señaló Cobos, quien viene defendiendo la propuesta desde abril a través de publicaciones en la red social X.
La iniciativa aparece en medio de un escenario internacional marcado por la suba de los costos energéticos tras la guerra en Ucrania y los conflictos en Medio Oriente, que encarecieron el petróleo, el gas y el carbón.
El debate no es nuevo: en 2007 la Ley 26.350 había establecido un sistema de horario de invierno y verano, alternando entre GMT -03 y GMT -02, pero su aplicación fue suspendida en 2009. Antes, en 1999, la Ley 25.155 había fijado GMT -04, aunque luego fue derogada.
Argumentos científicos y regionales
En respaldo de la medida, Cobos citó investigaciones de la doctora Andrea Pattini, directora del Instituto de Ambiente, Hábitat y Energía (INAHE) del CONICET Mendoza. Según el informe técnico, atrasar el reloj permitiría aprovechar mejor la luz natural en la mañana y reducir el uso de iluminación artificial en horas de la tarde.
El proyecto también contempla la coordinación de husos horarios con países del Mercosur, para facilitar operaciones comerciales, bancarias y de transporte, principalmente con Brasil, donde la diferencia horaria genera dificultades logísticas.
Impacto en la vida cotidiana
De aprobarse, la medida tendría efectos inmediatos: modificaría los horarios laborales y escolares, además de requerir ajustes en el funcionamiento de los servicios públicos. La experiencia internacional indica que la adaptación puede ser incómoda en los primeros días, aunque con el tiempo se estabiliza y genera beneficios en eficiencia energética.
El debate legislativo definirá si Argentina vuelve a su huso histórico después de más de medio siglo, reabriendo una discusión que combina aspectos energéticos, sociales y económicos.
