El Municipio de Rada Tilly volvió a marcar la cancha sobre la tenencia responsable: está completamente prohibido bajar perros a la playa, según establece la Ordenanza Municipal 2473/19.
La medida apunta a evitar un problema que suele pasarse por alto pero que tiene impacto real: los excrementos de los perros generan suciedad, contaminación y representan riesgos para la salud de humanos y otros animales.
Las autoridades también insistieron en una regla básica pero clave para la convivencia urbana: cada persona que pasea a su perro debe levantar sus heces y tirarlas en los cestos destinados a residuos húmedos.
Con este recordatorio, el municipio busca mantener los espacios públicos limpios y seguros, sin perder de vista la necesidad de una comunidad que cuide el entorno que comparte.
























