Las prepagas las comparan con los test de embarazo de venta libre.
Quién paga el autotest COVID parece ser la nueva discusión por estas horas entre laboratorios, prepagas y el Gobierno.
Apenas días después de que el ANMAT aprobara el uso y la venta de los autotest COVID, y que empresas e industrias expresen la intención de utilizarlos para evitar ausentismos, las prepagas –según publica El Cronista– tomaron una postura firme.
Las prepagas compararon a los autotest Covid con los test de embarazo de venta libre, en este sentido funcionan por elección de cada persona y son un paso previo voluntario a la realización de un estudio médico qué sí es indicado por un profesional, realizado por un especialista, evaluado por un bioquímico y cubierto por una prepaga u obra social. Ante este argumento es que las prepagas se niegan a cubrir el costo del autotest.
Por su lado, los laboratorios miran con malos ojos esta postura porque ante menos cobertura menor será el mercado de los autotest.
Los gobiernos provinciales y municipales no descartan tampoco hacer algunas compras masivas, con el objetivo de distribuirlos a la población.
Según la información y las normativas oficiales, cada usuario de un test debe comunicar cuál fue el resultado a la farmacia donde lo compró. Será ese local el que cargará la información al Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud. Todo sin intervención de médicos y/o bioquímicos, lo que tampoco deja conformes a los profesionales de la salud.
De hecho, por eso, es que no está pensado hoy tomar los resultados como documentos para presentar en un empleo o para comenzar un tratamiento o seguimiento.























