América, que tiene menos del 10% de la población del mundo, registra el 25% de las muertes totales por COVID-19 y se estima que para diciembre de este año alcance 495.000 decesos. Es la primera causa de mortalidad en México, al igual que en Estados Unidos, mientras que en Brasil se espera que se ubique en segundo lugar, detrás de las enfermedades cardiovasculares.
De acuerdo con una investigación del Instituto de Métrica y Evaluación de Salud (IHME) de la Universidad de Washington, que hace el seguimiento regional de la pandemia, del total de muertes diarias que se producen a nivel global, casi la mitad de ellas corresponde a Latinoamérica.
Resulta alarmante también que el continente americano tenga el mayor número de trabajadores de la salud infectados, y que casi un 85% de las muertes del sector se reporten entre Estados Unidos y México.
«Nuestros datos muestran que casi 570.000 trabajadores de la salud en toda nuestra región enfermaron y más de 2.500 sucumbieron al virus. Según estos datos, hasta la fecha tenemos el mayor número de trabajadores de la salud infectados en el mundo», detalló hoy Carissa Etienne, la directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), citada por el portal DW.
En la misma línea, Etienne destacó que las mujeres, que son mayoría entre el personal de salud en América, son también las más afectadas, representando casi las tres cuartas partes de los trabajadores de salud diagnosticados con el virus.
Pero según una investigación difundida por ONU Mujeres, la pandemia también profundizará la desigualdad en términos económicos entre hombres y mujeres: Se prevé que la tasa de pobreza entre las mujeres aumente en un 9,1%, y que para 2021, por cada 100 hombres de entre 25 y 34 años en situación de pobreza extrema haya 118 mujeres, y hasta 121 por cada 100 para 2030.
El coronavirus continua expandiéndose en Europa.
Grecia anunció el primer caso de la Covid-19 en el campo de refugiados de Moria, en la isla de Lesbos, donde casi 13.000 personas malviven en instalaciones con capacidad para apenas 3.000.
Alemania registró 1.256 casos y 11 muertes, y totaliza 244.855 y 9.313, aunque el ministro de Sanidad, Jens Spahn, aseguró hoy que «no habrá nuevamente medidas generalizadas» como en marzo para contener la pandemia y precisó que «se responderá de manera local y regional» ante posibles brotes, precisó la agencia DPA.
En Italia, mientras el expremier Silvio Berlusconi resultó hoy positivo, el Ministerio de Salud informó 1.326 nuevos casos de la enfermedad en la víspera, tras dos días consecutivos con menos de 1.000 contagios, y se registraron seis víctimas fatales.
España no encuentra fácil garantizar la seguridad sanitaria para los 8,2 millones de estudiantes no universitarios que inician las clases, y en Madrid debieron suspender las pruebas serológicas a profesores, después de que se formaran largas filas de espera y aglomeraciones en las puertas del instituto donde se iban a hacer el test, informó la agencia de noticias EFE.
El país ibérico registra más de 460.000 contagios y 29.000 fallecidos desde que empezó la pandemia.
Por su parte, el Gobierno británico volvió a imponer restricciones por la pandemia a medio millón de personas en algunas áreas de Manchester, tras un aumento de las infecciones y tan solo unas horas después de haber levantado la medida






















