Manuel Adorni expuso ante la Cámara de Diputados en su rol de jefe de Gabinete, el informe de gestión, en una sesión que comenzó a las 10:47 y se extendió más de una hora y media desde su inicio. Estuvo acompañado por la totalidad del gabinete, incluyendo a Javier Milei y Karina Milei, desde el palco principal.
En diálogo con Infobae en Vivo Al Mediodía, la politóloga Ana Iparraguirre, analizó la repercusión social del caso. “Yo en los últimos tres días estuve observando unos grupos focales que se hicieron con votantes, no ideologizados, no extremos. La gente que está en el medio. Y hay varias cosas que me llamaron la atención”, inició la especialista.
En continuidad explicó: “La primera es que cuando vos les preguntás cuál fue su conversación del fin de semana, cuando se juntaron con amigos, con la familia, prácticamente nadie mencionó a Adorni o los casos de corrupción. Toda la conversación giraba en torno a la dificultad que tienen para llegar a fin de mes, para pagar las cuentas, el alquiler. Un padre hablando de que tuvo que sacar a su hija de la universidad porque no la podía pagar. Los que tienen dos trabajos y ya no tienen más tiempo para un tercer trabajo. Eso es lo que está en la cabeza de las personas”, explicó.
Según Iparraguirre, la exposición de Adorni fue recibida con escaso interés fuera del círculo más politizado, concentrado en redes sociales o entre quienes siguen de cerca la coyuntura. Agregó: “En mi experiencia, cuando el líder está tratando de imponer esta visión racional que no condice con lo que sienten las personas cuando van al supermercado, se cierra una persiana y es muy difícil escuchar cualquier cosa de lo que viene atrás de eso”.
Durante el informe, no hubo referencias directas a los temas de mayor preocupación en la sociedad, como la falta de empleo o la caída del salario. Iparraguirre destacó que estos aspectos predominan en las conversaciones cotidianas, por encima de los casos judiciales que involucran a funcionarios.
Consultada sobre el posible impacto político de la cobertura mediática y la decisión del Ejecutivo de sostener a Adorni, Iparraguirre señaló: “Yo creo que no le conviene que se hable de Adorni, pero no tanto por lo que irrita la corrupción, que irrita más en los más favorables hacia Milei, los que todavía tienen esperanza y le están diciendo: ‘Tenemos que aguantar un poquito más, aunque nos cueste’. Esos son los que más se enojan con lo de Adorni, porque les cuesta más justificar por qué hay que apoyar a este gobierno”, explicó.
Y agregó: “El caso Adorni, además de enojar a esa gente, tiene el otro problema, que es que no les permite hablar de eso. Lo lógico sería sacar a esa manzana podrida y seguir”, reflexionó.
Fuente: Infobae





































