El Servicio Meteorológico Nacional informó que desde hace varias semanas se mantiene un bloqueo atmosférico sobre la franja central del país, una situación que está modificando el comportamiento habitual de las tormentas.
Según detallaron, un sistema de alta presión instalado sobre el Atlántico actúa como una barrera que impide el avance hacia el este de los sistemas tormentosos que se desplazan desde el oeste de la Argentina.
Por este motivo, muchas de las tormentas que se originan en provincias como Neuquén y Mendoza terminan desplazándose hacia el centro y norte del país, afectando principalmente a Córdoba, San Luis y el norte argentino, mientras que el este de Buenos Aires y Uruguay quedan en gran medida al margen o reciben fenómenos debilitados.
El organismo también explicó que esta configuración atmosférica favoreció la presencia de viento del este, húmedo y con ráfagas, lo que provocó temperaturas mínimas más elevadas y máximas más bajas, generando jornadas con poca amplitud térmica.
De acuerdo con el SMN, hacia el fin de semana este bloqueo comenzaría a debilitarse, lo que podría permitir que los sistemas meteorológicos retomen su desplazamiento habitual.
Qué es un bloqueo atmosférico
El fenómeno, conocido como bloqueo anticiclónico, ocurre cuando un sistema de altas presiones permanece durante varios días sobre una misma región, impidiendo el desplazamiento normal de las bajas presiones y de los sistemas asociados al mal tiempo.
En términos simples, funciona como un obstáculo en la circulación de la atmósfera, alterando el patrón habitual del clima.
Estos eventos suelen durar entre tres y cinco días, aunque en algunos casos pueden extenderse durante varias semanas. En Argentina son relativamente frecuentes y, dependiendo de su ubicación, pueden favorecer períodos de sequía, temperaturas extremas o lluvias persistentes.























