ción de una nueva cepa mucho más contagiosa.
La autorización de la vacuna, que tendrá una parte de su producción para América Latina en Argentina, llega como oxígeno para un Reino Unido que este martes informó de un récord de 53.135 nuevos casos de COVID-19 y de niveles de hospitalizaciones por Covid-19-19 que superan los del peor momento de la primera ola de contagios, de abril.
Las autoridades informaron también ayer de 414 nuevas muertes en las 24 horas previas, para un total de 71.567, uno de los peores de Europa.
Expertos que asesoran al Gobierno dicen que la disparada de los contagios se debe a la nueva cepa descubierta hace diez días en Londres y el sur de Inglaterra, que llevó al Gobierno del primer ministro Boris Johnson a poner bajo confinamiento a partes de Inglaterra donde viven 24 millones de personas.
Los casos, sin embargo, siguen en aumento, y Johnson se encuentra bajo fuerte presión para introducir restricciones aún más estrictas, que podrían incluir retrasar la vuelta a las escuelas tras las vacaciones de fin de año.
Los 24 millones de personas que tienen orden de quedarse en casa son el 43% de la población inglesa. Restaurantes, cines y museos fueron cerrados, y solo están abiertos los comercios esenciales.
Esta luz verde a la vacuna de AstraZeneca «llega tras rigurosos ensayos clínicos y a un análisis exhaustivo de los datos por parte de los expertos del MHRA, que llegaron a la conclusión de que la vacuna cumplía sus estrictas normas de seguridad, calidad y eficacia», dijo el ministerio de Salud en un comunicado, informó la agencia de noticias AFP.
«Los científicos y los reguladores han revisado los datos y han concluido que obtendremos una ‘protección muy efectiva’ desde la primera dosis», aseguró el ministro de Sanidad, Matt Hancock, a la cadena SkyNews.
























