Un informe de UNICEF Argentina reveló que el 42,3% de las niñas, niños y adolescentes del país vivía en hogares pobres durante el segundo semestre de 2025, lo que equivale a 5,1 millones de menores de edad.
Los datos, incluidos en el estudio Pobreza monetaria y privaciones vinculadas a derechos en niñas y niños, muestran que cuatro de cada diez chicos se encontraban por debajo de la línea de pobreza, mientras que el 9,4% atravesaba una situación de indigencia.
El relevamiento también advirtió que la pobreza impacta con mayor fuerza en la población infantil que en el resto de la sociedad. Mientras la pobreza general fue del 28,2% en el segundo semestre de 2025, entre niñas, niños y adolescentes alcanzó el 42,3%. En el caso de la indigencia, la diferencia fue del 6,3% para el total de la población frente al 9,4% registrado en menores de edad.
Según el informe, la situación se agrava en determinados hogares. La pobreza infantil llega al 68% cuando el nivel educativo es bajo y asciende al 74,8% si el adulto de referencia está desocupado. Además, en los hogares sostenidos únicamente por una mujer, el indicador alcanza el 52,8%.
UNICEF también señaló que siete de cada diez hogares con niñas, niños y adolescentes recurrieron alguna vez a distintas estrategias para obtener ingresos o afrontar gastos, entre ellas endeudarse, vender pertenencias o comprar fiado.
A su vez, el 42,8% de los chicos presenta al menos una privación no monetaria vinculada a derechos básicos, como vivienda, saneamiento, acceso al agua, hábitat, educación o protección social.
El organismo destacó además el efecto de las transferencias monetarias sobre los niveles de indigencia y sostuvo que, sin esos mecanismos de asistencia, la indigencia infantil sería seis puntos porcentuales más alta.
Pese a que los datos corresponden al segundo semestre de 2025, UNICEF advirtió que para el primer semestre de 2026 la pobreza infantil podría volver a crecer y acercarse al 44,4%, de acuerdo con sus proyecciones.






































