El diputado provincial del PJ cuestionó la estrategia del gobernador y aseguró que la discusión por los inmuebles es una distracción frente a la pérdida de empleo e inversiones en Comodoro Rivadavia.
La salida de YPF de las áreas convencionales de la cuenca del Golfo San Jorge sigue generando réplicas de alta intensidad en el escenario político de Chubut. Tras los duros cuestionamientos del diputado nacional Juan Pablo Luque, ahora fue el turno del legislador provincial Gustavo Fita (Arriba Chubut), quien apuntó directamente contra el gobernador Ignacio Torres por intentar «dividir» a la comunidad y desviar el foco del verdadero impacto económico: la pérdida de puestos de trabajo.
El detonante de la reacción de Fita fueron las declaraciones del mandatario provincial, quien en los últimos días había afirmado que los bienes históricos de la petrolera estatal serían destinados «a los comodorenses y no a la Municipalidad». Para el diputado peronista, esa diferenciación es una falacia discursiva que busca confrontar a la ciudadanía con sus propias instituciones.
«Comodoro no necesita que la enfrenten consigo misma. Cuando usted dice que los bienes serán para ‘los comodorenses y no para la Municipalidad’, plantea una división que no existe. La Municipalidad es de los vecinos, porque los vecinos eligen a quienes la gobiernan. El municipio somos todos», retrucó Fita con firmeza.
El drama del empleo detrás del debate inmobiliario
Para el legislador de extracción sindical, la centralidad que el Gobierno del Chubut le está dando al reparto de los inmuebles y terrenos de YPF es una forma de maquillar lo que considera una derrota política e industrial para la región.
El impacto real: «Lo que hoy preocupa a las familias no es quién se queda con los bienes de YPF. Lo que duele es haber perdido inversiones, trabajo y oportunidades», recriminó Fita. En ese sentido, visibilizó el factor humano de la crisis: «Detrás de cada puesto que se perdió hay una familia que vive con incertidumbre, un comerciante que vende menos y un joven que duda si podrá construir su futuro en esta ciudad. Eso era lo que había que defender».
Falta de pelea: Fita recordó que desde la oposición ya se venía advirtiendo el peligro del éxodo de la operadora de bandera hacia Vaca Muerta. s
Un reclamo de respeto para la ciudad del petróleo
Hacia el final de su descargo, el diputado provincial subió el tono y tildó de oportunista la postura del Ejecutivo chubutense respecto al inventario de infraestructura que deja la compañía.
«Por eso sorprende que hoy quiera presentar como un logro la administración de bienes que nunca debieron convertirse en el centro de la discusión. El verdadero desafío era evitar que YPF se fuera y que miles de trabajadores quedaran en el camino», sentenció.
Fita concluyó exigiendo un cambio de actitud de Rawson hacia la capital nacional del petróleo, en un mensaje que busca reagrupar el orgullo localista frente a las decisiones de la gobernación: «Comodoro no necesita anuncios ni enfrentamientos. Necesita dirigentes que la escuchen, que la respeten y que la defiendan. Porque esta ciudad no pide privilegios; pide el lugar que se ganó con décadas de esfuerzo, trabajo y aporte al desarrollo de la Argentina».




































