El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, anunció que, se sometió por tercera vez a una prueba de diagnóstico de COVID-19 para saber si se había curado , pero volvió a dar positivo.
El mandatario está aislado en el palacio de gobierno de la capital, la Alvorada. En ese lugar donde brindó la polémica conferencia en la que comunicó estar infectado sin respetar las medidas de sanidad recomendadas, el mandatario volvió anunciar que dio positivo.
Según lo publicado por la cadena CNN, Bolsonaro sigue contagiado pero sin fiebre desde hace dos semanas y su saturación de oxígeno, su frecuencia cardíaca y su presión arterial son normales.
Bolsonaro brindó un discurso ante los simpatizantes reunidos afuera de la residencia presidencial donde declaró: “Dios mediante, saldré negativo en la prueba”. Había indicado que si se curaba, viajaría al estado de Piauí, noreste del país, para inaugurar un nuevo proyecto residencial y un sistema de saneamiento. Sin embargo, deberá postergarlo.
Además, volvió a elogiar la cloroquina y la hidroxicloroquina como tratamientos contra la enfermedad, pese a que no existen evidencias científicas que comprueben su eficacia.
El líder brasilero no cree en la gravedad de la pandemia, por eso no decreta la cuarentena en su país. Brasil es el segundo más afectado por el virus. Incluso, el presidente se peleó con los gobernadores que tomaron medidas estrictas sobre el aislamiento porque para él estaban atentando contra la vida de los brasileños, que depende más de la economía que de la salud.
























