La Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB) presentó una denuncia penal ante la Justicia Federal por el ataque al mural de Ernesto «Che» Guevara ubicado en la sede Trelew. La acción judicial fue dirigida contra Marcos Alejandro Fattorello, a quien la institución acusa por daños contra un mural histórico, además de actos de intimidación y hostigamiento hacia integrantes de la comunidad universitaria.
La denuncia fue presentada por el delegado zonal Gabriel Francisco Yapur ante la Fiscalía Federal de Rawson y se enmarca en el conflicto generado tras el acto vandálico ocurrido el pasado 29 de junio.
Según el escrito judicial, alrededor de las 8:30 de ese día, Fattorello y otro hombre cuya identidad aún no fue determinada ingresaron sin autorización al edificio universitario, cubrieron con pintura el mural emplazado en el hall de la sede, retiraron cartelería y alteraron distintos espacios comunes del establecimiento.
La universidad también sostiene que ambos filmaron a docentes, estudiantes y trabajadores de manera intimidatoria, afectando el normal desarrollo de las actividades académicas. Además, señala que, tras una primera intervención policial, los involucrados habrían regresado posteriormente al edificio, generando nuevos episodios de tensión que forman parte de la investigación.
Desde la UNPSJB afirmaron que lo ocurrido no fue un hecho aislado. En la presentación judicial se indica que durante los días 27 y 28 de abril Fattorello ya había ingresado a la sede Trelew, donde habría registrado imágenes de distintos sectores del edificio y de miembros de la comunidad universitaria, además de realizar expresiones consideradas agraviantes hacia autoridades e integrantes de la institución.
A partir de estos antecedentes, la universidad solicitó que la Justicia determine la calificación penal de los hechos, mencionando posibles delitos como daños contra bienes públicos, amenazas o coacciones, perturbación del ejercicio de funciones públicas y desobediencia a la autoridad, entre otros que pudieran surgir durante la investigación.
Entre las medidas requeridas figuran la preservación de las grabaciones de las cámaras de seguridad correspondientes a los incidentes de abril y junio, el secuestro de los elementos utilizados para intervenir el mural, la identificación del segundo participante, la toma de declaraciones a testigos y la realización de una pericia técnica para establecer el alcance de los daños.
Asimismo, la UNPSJB pidió una prohibición de acercamiento para los denunciados respecto de la sede Trelew y de integrantes de la comunidad universitaria mientras avanza la causa, y dejó abierta la posibilidad de constituirse como querellante.
En paralelo a la investigación judicial, el Consejo Zonal de la universidad expresó su repudio por el ataque y encomendó impulsar las acciones legales correspondientes. Además, docentes, estudiantes y referentes de la comunidad universitaria comenzaron a analizar el proceso de restauración del mural, una tarea en la que podría participar Pablo Bel, hijo de uno de los artistas que realizó la obra en 1998, junto a otros integrantes de la comunidad. También se buscará que, en caso de corresponder, los responsables afronten los costos de los materiales necesarios para su recuperación.




































