El tenista serbio Novak Djokovic se convirtió este jueves en el primer finalista del Abierto de Australia, primer Grand Slam de la temporada, tras imponerse sin muchas dificultades al ruso Aslan Karatsev por 6-3, 6-4, 6-2 en apenas dos horas.
El de Belgrado volverá a estar en el partido decisivo en Melbourne Park por novena vez en su carrera y ahora tratará de alargar este idilio manteniendo su récord perfecto y alzar su noveno título ante el ganador del duelo entre el ruso Daniil Medvedev y el griego Stefanos Tsitsipas que elimino a Rafael Nadal.
Tras contener un brote de coronavirus en la ciudad de Melbourne, los espectadores podrán sentarse en las tribunas, pero se establece un límite de 7477 personas por partido, aproximadamente el 50 por ciento del aforo y con la obligatoriedad de llevar mascarillas donde no sea posible mantener distancias de seguridad.
En la primera semana del torneo estaba permitida la entrada de 30.000 personas en todo el recinto donde se disputa el primer Grand Slam del año.
























