Un incidente de gravedad sacudió la noche de la Ciudad de Buenos Aires, cuando un colectivo de la línea 113, que realiza el trayecto entre Barrancas de Belgrano y San Justo, se convirtió en escenario de una pelea a los golpes entre el conductor y un pasajero.
Todo comenzó alrededor de las 23:15, el pasado 25 de enero, en el cruce de Avenida Rivadavia y Naza, en el barrio porteño de Flores. El chofer, en un momento de extrema tensión, abandonó el volante y se trenzó a golpes de puño con el pasajero, mientras la unidad seguía avanzando por la calle sin nadie al mando.
Las imágenes, que en las últimas horas se viralizaron en redes sociales, muestran cómo el colectivo quedó sin conductor y siguió avanzando. Cruzó semáforos en rojo y anduvo algunos metros en contramano en pleno corazón de Avenida Rivadavia. El episodio puso en peligro tanto a los peatones como a otros automovilistas.
En medio del caos, las imágenes mostraron como un pasajero terminó saltando del vehículo en movimiento, queriendo escapar del peligro antes de que el colectivo se detuviera por completo. Todo esto se desarrolló en cuestión de segundos, pero las consecuencias y la preocupación se extendieron mucho más allá.
Luego de la difusión de los videos, la empresa de transporte actuó con rapidez y determinó el despido inmediato e irrevocable del chofer. De acuerdo con lo que informó TN, el conductor ya había presentado episodios de comportamiento agresivo durante su tiempo de servicio, aunque no trascendieron mayores detalles sobre antecedentes previos.
El propio conductor, en un audio dirigido a sus compañeros, intentó justificar su accionar: “Me defendí, la medida es injusta”, afirmó, según la señal de noticias.
Horas después, ya en la madrugada del 26 de enero, personal de la Policía de la Ciudad intervino en el cruce de Rivadavia y Nazca tras recibir el aviso de transeúntes por la pelea entre el chofer y el pasajero.
Ante la fuerza porteña, el pasajero denunció haber sido golpeado por el conductor y presentaba signos de estar bajo los efectos del alcohol. Por su parte, el chofer aseguró que se defendió ante una actitud amenazante y disturbios previos del pasajero.
La unidad de Flagrancia Oeste tomó intervención y dispuso la detención de ambos involucrados. El conductor quedó imputado por lesiones, mientras que el pasajero fue acusado por amenazas.
Fuente: Infobae
























