En una insólita situación ocurrida en las primeras horas de la mañana en la Avenida Rivadavia, efectivos de la Comisaría Cuarta se vieron involucrados en un hecho inusual durante controles de rutina. Alrededor de las 5:50, mientras realizaban sus tareas habituales, se encontraron con un hombre que, al descender de su vehículo Renault Kangoo, fue sorprendido mientras orinaba en la vía pública.
Tras identificar al individuo, los oficiales procedieron a inspeccionar el vehículo y descubrieron una pistola tipo Bersa Thunder calibre 380 sin su cargador correspondiente. El arma estaba oculta bajo la alfombra del lado del acompañante, generando inmediatas sospechas en el personal policial.
Ante este hallazgo, el abogado Facundo Oribones, funcionario fiscal de turno, fue informado de la situación. Siguiendo sus directrices, se realizó el secuestro del arma de fuego y se iniciaron los protocolos habituales para casos de este tipo, garantizando la correcta gestión del hallazgo.

























