La casa de Gran Hermano volvió a abrir sus puertas con una edición especial por los 25 años del formato en el país. Bajo el nombre Generación Dorada y con la conducción de Santiago del Moro en Telefe, el reality arrancó con una gala cargada de impacto, sorpresas y figuras fuertes.
La presentación de los jugadores se realiza en dos noches consecutivas y la primera tanda ya dejó nombres que prometen estrategia, conflicto y peso mediático.
La gran figura de la temporada. Andrea del Boca, de 60 años, fue la primera en cruzar la puerta de la casa y marcó un ingreso histórico. Ícono absoluto de la televisión argentina, con una carrera que comenzó en la infancia y que la convirtió en estrella de telenovelas dentro y fuera del país, ahora enfrenta su desafío más inesperado.
En su presentación fue clara: es competitiva, fanática del juego y quiere ganar. Aseguró que esta vez no habrá personaje que la proteja y que el público verá a la verdadera Andrea. Ordenada, estratégica y con fuerte personalidad, llega dispuesta a jugar en serio.
























