La morosidad en los créditos bancarios continúa afectando a casi 6 millones de argentinos, aunque los últimos datos disponibles sugieren que el incremento podría haberse frenado. El Gobierno descartó una transferencia de fondos públicos para asistir a quienes no pueden afrontar sus deudas y apuesta a acuerdos de refinanciación entre bancos y clientes.
El vocero presidencial, Adrián Ravier, sostuvo este martes que no habrá un “plan platita” destinado a cubrir deudas privadas. “Acá no hay plan platita para ir a ponerle dinero a los que tienen mora y que con eso paguen”, afirmó.
La preocupación se intensificó luego del último informe del Banco Central, que registró en mayo un 7,7% de irregularidad en los créditos al sector privado, 0,4 puntos porcentuales más que en abril y 5,1 puntos por encima del mismo mes de 2025. En el caso de los préstamos a familias, la mora llegó al 12,8%.
Según Ravier, el deterioro estuvo relacionado con el escenario de incertidumbre económica y el incremento de las tasas de interés registrado desde mediados del año pasado.
El Gobierno espera que el próximo informe del Banco Central confirme una desaceleración de la mora. Por ahora, la estimación de que el indicador habría bajado de 7,7% en mayo a 7,6% en junio surge de datos privados y deberá ser corroborada oficialmente.
Mientras tanto, la estrategia planteada consiste en que bancos y deudores acuerden refinanciaciones con plazos más extensos y tasas de interés más bajas, con el objetivo de reducir la carga financiera de familias y empresas.
Ravier señaló que el Gobierno considera que su principal aporte es mantener la inflación a la baja, bajo la premisa de que una menor inflación facilitará las refinanciaciones y contribuirá a reducir los niveles de morosidad.































