El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, hizo una fuerte crítica a dirigentes que actualmente cuestionan la salida de YPF, al contrastar esas posiciones con el respaldo que, según planteó, existió en años anteriores a determinadas políticas vinculadas con la actividad petrolera.
Durante una entrevista con ADNSUR, Torres recordó el período en que en Chubut se celebraba el denominado precio sostén del crudo y cuestionó el impacto que tuvo ese esquema sobre los recursos de la provincia. “Hace años se aplaudía con bombos y platillos el precio sostén del crudo”, sostuvo, antes de calificar aquella política como “la mayor estafa a la provincia de Chubut de nuestra historia”.
En ese contexto lanzó una de las frases más fuertes de su análisis sobre la actividad petrolera: “muchos de los que estaban aplaudiendo como focas en ese momento, hoy lloran la salida de YPF”. Torres sostuvo que durante esos años Chubut perdió miles de millones de dólares al subsidiar el combustible utilizado en el resto de la Argentina y planteó que la discusión actual sobre YPF debe contemplar cómo se administraron esos recursos en el pasado.
El gobernador vinculó esa discusión con el presente de una cuenca petrolera madura y con las decisiones que impulsa su gestión para intentar ralentizar su declive. En defensa de la reducción de regalías, afirmó que se trata de una medida destinada a priorizar el sostenimiento de la actividad, el empleo y la recaudación, y la definió como una decisión política vinculada también con la necesidad de preservar la paz social.
Su cuestionamiento no quedó limitado al petróleo. Torres también habló del escenario económico actual y reconoció la frustración que genera para una provincia no tener capacidad de decisión sobre variables macroeconómicas que impactan sobre el empleo. En particular, advirtió sobre las consecuencias de las importaciones para las pymes y el comercio local: “yo no quiero que en mi país el único empleo que crezca sea el de los despachantes de aduana”.
A ese panorama sumó el avance de las compras por internet y de la automatización. Tras una recorrida junto a gremios petroleros, contó que observaron equipos realizando tareas que antes eran impensadas para una máquina y sostuvo que la incorporación de inteligencia artificial deberá ser acompañada por procesos de reconversión laboral. “No podés ir contra cómo avanza la inteligencia artificial”, afirmó, aunque reclamó afrontar ese proceso “con inteligencia, no gritando y haciendo catarsis nada más”.
Torres también cuestionó la falta de planificación durante los años de mayor disponibilidad de recursos y mencionó como ejemplo que no se haya construido un acueducto para evitar los problemas de abastecimiento de agua. En ese sentido, planteó que cualquier discusión sobre una reparación histórica para Chubut debe contemplar qué ocurrió con la riqueza generada por sus recursos y cómo fue distribuida.































